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IKIGAI: 10 pasos para encontar el verdadero sentido a tu vida


¿Alguna vez has sentido que necesitas una motivación mayor? Todo cobra sentido cuando hablamos del ikigai.


Ikigai es una de esas palabras que son difíciles de traducir literalmente porque nuestra visión occidental es más racional. Es el resultado de dos palabras: IKIRU = Vivir y KAI = hace referencia a la materialización de lo que uno desea. A partir de aquí, podemos darle muchos significados, pero el más cercano a lo que significa IKIGAI es PROPÓSITO DE VIDA.

¿Pero todos tenemos un propósito en la vida, no?

Es verdad. Todos tenemos un propósito en la vida, pero alguna vez te has preguntado si este propósito en la vida es el que realmente puede mover todas tus energías y talentos para alcanzar tu felicidad?

Aquí hay una lista de propósitos en la vida. Léelos atentamente:

  • Ser un buen padre o madre.
  • Ser una buena persona.
  • Acabar mi carrera.
  • Tener la casa de mis sueños.
  • Cuidar de mis hijos.
  • Hacer que mis hijos sean personas de bien.
  • Ser feliz con mi pareja.

¿Te identificas con alguna? Pues bien, esto no es (o no debería ser) tu razón de vivir. Es simplemente un listado de cosas que debes hacer o que se espera que hagas.

¿Dónde encontramos nuestro “propósito”?

Encuentra el sentido a tu vida mediante el diagrama de ikigai - Zona Autónoma Coworking
Diagrama de Ikigai

A lo mejor, puede que tu ikigai no tenga nada que ver con tu trabajo o tus fuentes de ingresos. El ikigai no está relacionado con tu trabajo o con el valor de hacer las cosas. El ikigai va mucho más allá y se enfoca en el verdadero propósito de tu vida.

¿Qué es el método ikigai?

Ikigai es, por tanto, un concepto muy amplio y a veces complicado de explicar. La idea principal es que debas incorporar los valores esenciales que dan verdadero sentido a tu vida.

Presta atención al gráfico anterior. Procura estar solo y en un ambiente relajado. Así mismo, no es recomendable realizar este ejercicio en momentos de tu vida demasiado complicados o con mucho estrés. Relájate e intenta pensar un momento:

Lo que te gusta hacer:

Es aquello de lo que realmente disfrutamos. En tu vida, has experimentado una sensación de disfrute plena haciendo alguna actividad. Es aquello que te hace muy feliz y te llena de adrenalina.

Lo que haces bien:

Entre todas tus habilidades, fortalezas y talentos hay algo en lo que realmente destacas y además, eres bueno. Se trata entonces, de esa tarea que realizas siempre con un 10 y que además disfrutas haciéndola.

Por lo que nos pueden pagar:

Probablemente sea un poco más complicada que las dos anteriores, especialmente para los más soñadores. En este punto, no basta con tener habilidades y apasionado. Debes encontrar ese algo que pueda cubrir las necesidades del mercado para que no se convierta en un hobbie poco rentable.

Lo que el mundo necesita:

Esto es, el valor añadido que daremos a nuestra actividad para volcarlo a la comunidad. Se trata pues, de hacer algo por la sociedad en retorno a lo que recibamos. Nuestro granito de arena. Ya conoces la responsabilidad social corporativa y este apartado no es más que eso. Qué hará tu proyecto para hacer de este mundo un mejor lugar.

Bien, ya has encontrado los 4 pilares del ikigai. En este momento, es cuando deberás trabajar en un nivel de mayor profundidad.

  • Cuando hay algo en lo que somos buenos y nos llena hacer, aparece la pasión.
  • Cuando hay algo en lo que somos buenos y nos pueden pagar por ello, aparece la profesión.
  • Cuando hay algo que el mundo necesita y además pueden pagarte por ello, aparece la vocación.
  • Cuando hay algo que el mundo necesita y además es aquello que te hace feliz, aparece la misión.

¡Enhorabuena! Ya estás cada vez más cerca de encontrar tu ikigai. A partir de este punto, intentaremos profundizar un poco más hacia un nivel aún más profundo.


PASIÓN + PROFESIÓN + VOCACIÓN + MISIÓN = IKIGAI


En resumen, IKIGAI es aquel motor de tu vida que te proporciona realización hacer, puedes recibir una remuneración por ello, te visualizas realizándolo durante muchos años y provoca un cambio positivo en tu entorno social o en el mundo.

10 Pasos para encontrar el IKIGAI

Como mencionábamos antes, el IKIGAI aparecerá después de un proceso de preparación. Vivir en un momento complicado, de frustración o en un ambiente negativo, impide ver con claridad los 4 pilares que conforman tu ikigai. Por tal motivo, te aconsejamos estos 10 puntos para que encuentres armonía rápidamente y puedas empezar a trabajar en el motor de tu vida.

1. REALIZA ACTIVIDADES VARIADAS, NUNCA TE RINDAS

El ritmo de vida que tenemos, hace que nos castiguemos a nosotros mismos privándonos de las actividades que nos dan satisfacción. Es probable que, podamos llegar a pensar que es una actividad egoísta o que los hobbies quitan tiempo para otros deberes. Estas actividades son las que dan forma a nuestro mundo de soñador y no podemos perderlas.

2. TÓMATE LA VIDA CON CALMA

La vida cobra un nuevo significado cuando dejamos atrás las urgencias, valoramos el tiempo de otra manera y esto fortalece nuestra salud emocional y física. Piénsalo, seguramente mucha de las cosas que consideras urgentes o muy importantes en realidad no lo son.

3. COME HASTA SACIARTE

Esto es algo que los japoneses aplican muy bien en su día a día. Tiene una ley llamada “ley del 80%” y es tan simple como comer hasta alcanzar el 80% de tu capacidad. Como beneficio, puedes olvidarte de los problemas digestivos que tanto influyen en nuestro estado de ánimo.

4. ALÉJATE DE PERSONAS TÓXICAS

Un entorno social saludable es básico para alcanzar la estabilidad emocional. Así pues, rodéate de personas con las que puedas hablar, escuchar, compartir, aconsejar y soñar. Como consecuencia, fortalecerás salud mental y alimentarás a tu yo soñador.

5. ACTÍVATE

Tu cuerpo es tu motor. Además de mantenerlo sano y en forma, el ejercicio físico hace que tu organismo libere endorfinas y adrenalina, hormonas de la felicidad.

​6. DISFRUTA DE LA NATURALEZA

Es importante que puedas reconectar con la naturaleza para cargarte de aire limpio y renovar tu energía. También te ayudará a tomar consciencia de tu entorno y te la responsabilidad que tienes como habitante del planeta.

7. SONRÍE

Efectivamente, la sonrisa tiene un doble efecto. Activa nuestras neuronas espejo, contagiando a las personas de una actitud más positiva. Por otro lado, la postura que adquiere tu cara activa en ti mismo la parte del cerebro que controla tus emociones, propiciando la producción de serotonina y endorfina. Haz la prueba. Sonríe en este momento y en pocos segundos sentirás un cambio interno.

8. AGRADECE

Tenemos mucho por lo que agradecer y nos acordamos de hacerlo muy pocas veces. Dedica un momento del día a sentirte agradecido por las cosas buenas que tienes y a dar las gracias verbalmente a las personas con las que te cruces.

9. ENCUENTRA TU PASIÓN

El psiquiatra y filósofo Viktor Frankl, en sus estudios sobre la psicología existencial lo explica claramente en su libro El Hombre en Busca de Sentido. Se trata pues, de encontrar esa pasión y sentido y si no la has encontrado, Viktor nos dice que debemos hacerlo sin limitarnos a nuestras vivencias pasadas. Podemos empezar de cero siempre que lo necesitemos.

10. MINDFULNESS

El momento más importante de tu vida es el ahora. Debes aprender a dejar de lamentarte por los errores pasados y a preocuparte por el futuro. Todo lo que tienes es el día de hoy y a quienes te rodean. En Zona Autónoma tenemos un artículo muy interesante sobre mindfulness en nuestro blog.

Por último, debes ser consciente que el viaje al ikigai no es un viaje rápido ni tranquilo. Pero una vez que encuentres tu verdadero motor, te encontrarás en un estado de armonía y empoderamiento que te dará la energía necesaria para llevar a cabo tu gran sueño. Al final, el mundo es de los valientes, ¿no?


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Elevator Pitch – Cómo Convencer en 45 Segundos

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¿Qué es elevator pitch?

El Elevator Pitch o Elevator Speech no tiene una traducción simple en castellano. Es un discurso utilizado para presentar un proyecto o idea de emprendimiento para poder persuadir a cualquier tipo de cliente, inversor o mentor. Se llama así por su corta duración. 45 segundos o lo que dura un viaje en ascensor. No hay mayor ejemplo de adaptación al mundo en que vivimos que un elevator pitch.

Durante este breve “viaje” se deberá tener como objetivo condensar lo mejor posible la idea o proyecto, pero con la clara intención de persuadir y enamorar al cliente o público. A continuación presentamos cuatro cosas que debes tener en cuenta para diseñar un elevator pitch exitoso.

1. Conoce y define tu mercado

Es muy importante delimitar tu público objetivo para poder conseguir una propuesta de valor y que sea suficientemente atractiva para captar el interés. Un producto no puede estar dirigido a todo el mundo. Debes definir su características, intereses, datos demográficos, hábitos de compra, etc. Toda la información que necesites para tener una “foto” exacta de tu público objetivo.

2. Identifica el problema

Es una de las reglas de oro. Una idea o producto debe resolver un problema o satisfacer una necesidad. Si ya existe una solución en el mercado, descarta tu idea a no ser que consigas dar un valor añadido a la solución que planteas. En un elevator pitch será muy difícil vender una idea que no sea novedosa.

Por eso es muy importante que realices una investigación previa. Las redes sociales, periódicos, foros. Es importante conocer de qué se habla. Deberás contrastar la información y ponerte en contacto con el público objetivo que hayas determinado para afinar tu puntería. Ten en mano las fuentes consultadas durante tu elevator pitch. Serán un gran as bajo la manga.

3. Desarrolla tu producto o servicio

Llegados a este punto ya tienes la solución. Una de las claves más importantes en esta parte es saber transmitir lo que quieres decir con un lenguaje claro, cercano y sencillo. No des tantas vueltas, ve al grano y explica el producto y sus beneficios.
A continuación te damos unos consejos prácticos:

  • Rompe el hielo. Funciona mucho hacer un pregunta poderosa, o aportar un dato clave para introducir tu idea: “¿sabía usted que…?, “¿alguna vez se ha preguntado…?, etc.
  • Preséntate de una manera cercana, con tu nombre. Mantén siempre el contacto visual con quien hablas pero sin intimidar.
  • Describe el problema y por qué crees que es relevante para tu audiencia.
  • Plantea la solución de una manera atractiva.
  • Finalmente, explica la viabilidad de tu proyecto y los beneficios que traería para tu público o inversor. Cierra tu presentación con una pregunta abierta para que el oyente tenga presente tu idea cuando te vayas. Debes tener siempre una tarjeta de presentación a mano.

Recuerda que un elevator pitch no es un discurso para vender, sino para transmitir una idea que solucione problemas. Es muy importante que sepas con quién estás hablando (socios, inversores, clientes, auditorio general, jurado, etc.). Tu discurso debe adaptarse al tipo de audiencia.

Las nuevas tecnologías junto con las redes sociales permiten también que puedas realizar un elevator pitch en vídeo. En este caso deberás tener en cuenta otros factores importantes como la localización, la iluminación, el vestuario y la atemporalidad de tu discurso. Si no tienes experiencia en grabación, te recomendamos buscar ayuda profesional.

En este enlace podrás ver un interesante vídeo con ejemplos prácticos de elevator pitch.

¿Por qué coworking?

¿Por qué trabajar en un espacio de coworking? Hay muchas ventajas a nivel profesional y también a nivel personal. Está comprobado que el rendimiento laboral mejora notablemente ya que el autónomo o profesional que trabaja de manera deslocalizada se encuentra en un ambiente más estimulante.

Muchos trabajadores por cuenta propia o ajena se cuestionan por qué trabajar en un coworking de mesas compartidas u oficinas. Es el lugar propicio para realizar networking. Puedes compartir ideas creativas que a veces pueden dar grandes frutos como nuevos proyectos o ideas innovadoras de negocios.

En lo personal y social, el coworking también aporta un gran cambio en la vida de los usuarios. Poder conocer gente nueva, participar en eventos, talleres gratuitos, compartir horas de trabajo en un ambiente cómodo y enriquecedor. La jornada laboral sea un experiencia más enriquecedora. El coworking es más que una oficina de trabajo, es un espacio social que permite desarrollar ideas, proyectos y crecer en muchos aspectos.

Compartir un ambiente de trabajo tiene muchas ventajas a nivel profesional y personal. A continuación, te presentamos 7 razones por qué elegir un espacio de coworking:

1. Conseguir más tiempo libre

El tiempo libre es un efecto que experimentarás desde la primera semana de compartir una mesa de trabajo. Trabajar en un coworking aumenta el rendimiento y la organización del día a día. Básicamente es porque el trabajo deslocalizado en un coworking obliga a llevar un horario más o menos flexible, dependiendo del trabajador o las tareas a realizar. Desaparecerán los “ladrones de tiempo”, esos paseos a la nevera, el poner una lavadora entre descanso o simplemente, salir a hacer la compra. Trabajar en un coworking te ayuda a concentrarte en tus tareas diarias y esto permitirá acabar el día con más tiempo libre para realizar otras actividades.

2. Tu casa será tu hogar nuevamente:

Al trabajar en un un coworking tu casa dejará de ser tu oficina, el salón ya no será el despacho y la cocina la cafetería. Este es un error que los autónomos o los trabajadores deslocalizados cometen muy a menudo pensando que trabajar desde casa es la panacea.

El ser humano es un animal de hábitos y debemos permitir a la mente desconectar del ambiente de trabajo y separarlo de nuestra vida laboral. Optar por trabajar en un coworking permitirá que llegues a tu casa y sentir que has acabado la jornada laboral. Vuelves a tu zona segura, sin papeles ni carpetas por todos lados. Se acabaron las manchas de aceite en los documentos importantes o que tu perro te destroce el informe que habías preparado.

3. Socializar con gente nueva y diversa:

Entrar en un espacio de trabajo compartido es como llegar a una cena para la hora del café. Pero esta sensación desaparece rápidamente cuando te des cuenta que es muy fácil socializar. Cuando compartes una mesa de trabajo o vas a la zona de descanso y te encuentras a otras personas en tu misma situación todo cambia.

Verás que es muy fácil integrarse, especialmente cuando el local de coworking no es especializado, sino que, está abierto a todo tipo de profesionales. Es el mejor lugar para hacer networking o escuchar ideas nuevas. Verás cómo afecta de manera creativa para realizar tus tareas. Puedes conocer otras formas de pensar o abordar problemas cotidianos. El éxtasis viene cuando descubres que incluso puedes poner en marcha proyectos nuevos con gente que piense como tú.

4. En un coworking no eres «uno más»

Para que un coworking funcione todos sus miembros deben colaborar y participar de lo que se realice en el día. Todos los usuarios de un coworking tienen voz activa y los gestores lo saben. De eso dependerá que, el espacio de coworking sea un ambiente cómodo y que los coworkers decidan permanecer en una zona de trabajo compartida.

5. Recuperarás una habitación más en casa:

Ya podrás hacer cenas en la mesa del salón, convertir tu despacho en el nuevo trastero ,un gimnasio… quién sabe, incluso ampliar la familia.

6. Recibir clientes y organizar reuniones:

Aunque el camarero de tu cafetería habitual se ha convertido ya en tu amigo y el local tiene toque hipster y bien decorado, nunca faltan ruidos molestos. Una charla café está muy bien para un elevator pitch, pero para una presentación o para organizar un proyecto siempre hará falta un ambiente más tranquilo. La mayoría de espacios de coworking tiene salas de reuniones que puedes reservar y así tener más intimidad.

7. Mejora tu dieta y no comas en soledad:

Compartir un espacio de trabajo implica muchas veces quedarte a comer. Hacerlo cada día con gente diferente, suele ser un momento de descanso en el que los coworkers se reúnen y cada uno saca su comida. Es un momento muy enriquecedor porque es más relajado y puedes conocer a tus compañeros coworking de una manera diferente.

Ver los tuppers de otros despertará tu espíritu competitivo y tu lado más healthy. A la par de mejorar tus hábitos de salud, verás lo creativo que puedes llega a ser comiendo sano. Ni qué hablar de los perfectos bodegones para tus redes sociales. Desempolva hashtags como #foodie #healthy o #veggie si eres muy valiente.

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